Rincón de personas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Balances extraños.


Me había propuesto no hacer balance de lo bueno y malo del 2012, me habría propuesto no amargaros con ello –y que no celebraseis vuestras victorias por hacerlo un poquito peor–. Pero como no, no puedo negarle a mi cabeza que piense en todo el año.

Como todos los años, y como los de todo el mundo, hay cosas buenas y malas. Lo único que destacaré, es que cuando pensaba que había una cosa que estaba yendo lo bastante bien, alguno aparecía para hacerlo peor.  En el peor momento, meses más tarde de no saber nada de nadie.

Pero ¿sabéis lo mejor de todo? Que no me arrepiento –y no debéis arrepentiros– de que el año no haya ido a las mil maravillas. He aprendido, he corregido errores, me ha dado todo un poco más igual, he cambiado. He cogido mi vida por los pies y la he zarandeado, la he colocado en su sitio y he seguido con ella.
Y ante todo, gracias por este año de catastróficas –gratificantes– desdichas –fortunas–.

PD: no es una vuelta. Hasta más ver.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Un pequeño adiós nunca viene mal.


Hace mucho que soy incapaz de escribir en este blog, hace mucho que ya no sé para que sigo escribiendo, para que escribo las tonterías que se me pasan por la cabeza, porque, al fin y al cabo, las veo como las tonterías que son. No sé si no escribo/publico las cosas escritas en este blog por miedo. Lo mejor de todo es que no tengo idea, no sé porque se ha creado ese miedo, pero viene de hace tiempo. Debe ser miedo al que opinéis, a que cambies vuestra forma de verme, a que no sea yo misma la que está escribiendo esto, a que al leerlo en un futuro me haga daño a mí misma, a que no tenga fuerzas de enfrentarme a vuestras duras preguntas.

He tardado en decidirme a publicar esto, una pequeña “despedida” del blog.

Creo que el tiempo decidirá que hago con él, de momento, necesito paz, centrarme en mí misma y sonando egoísta, no preocuparme tanto por los demás.